Greg se enfrenta a un mundo donde la tecnología y las decisiones poco pensadas provocan situaciones absurdas y caóticas. Entre ocurrencias sin sentido, errores colectivos y momentos ridículos, intenta sobrevivir usando el poco criterio que queda. Con humor y dibujos, el libro se burla de la falta de lógica y del comportamiento “descerebrado” en la vida cotidiana.